El Shibari es mucho más que una técnica de ataduras. Es un arte ancestral japonés que combina estética y conexión humana. Esta práctica, a menudo percibida como misteriosa, se basa en principios de confianza y respeto mutuo.
La seguridad es un pilar fundamental en esta disciplina. Los riesgos de lesiones nerviosas o circulatorias son reales. Por eso, es esencial dominar las bases técnicas y éticas antes de comenzar.
Este artículo tiene como objetivo guiarte en tus primeros pasos. Abordaremos los fundamentos para una práctica segura y enriquecedora. Lugares emblemáticos como el Atelier Simonet en París ofrecen iniciaciones accesibles, con precios desde 15 € por 2 horas en Lyon.
¿Qué es el Shibari?
El Shibari tiene sus raíces en el Japón de los años 50, donde se codificó como una práctica BDSM. Aunque suele asociarse al bondage, es mucho más que una técnica con cuerdas: es un arte que une estética y emoción.
Es importante diferenciar el shibari, que se centra en el aspecto decorativo de las ataduras, del kinbaku, que busca una conexión emocional profunda. En Japón, esta práctica sigue siendo un tabú, mientras que en Occidente se percibe cada vez más como una forma de expresión artística.
Naka Akira, una figura emblemática, popularizó el estilo semenawa, que enfatiza la tensión y la resistencia. En Occidente, el Shibari suele considerarse una performance, mientras que en Japón se vincula más a la intimidad privada.
Docvale, un kinbakushi francés, relata cómo ha evolucionado su práctica desde 2007 y destaca la importancia de la confianza y el respeto mutuo. Espacios como el Atelier Simonet en París ofrecen sesiones de floorwork, una especialidad muy apreciada por los principiantes.
Según un estudio, el 85 % de los principiantes descubren el Shibari a través de talleres colaborativos. Estos espacios ofrecen una iniciación segura y accesible a este arte único.
Principios de seguridad en el Shibari
La seguridad es la base de cualquier práctica que implique cuerdas. Tanto si eres principiante como si tienes experiencia, respetar las normas básicas es esencial para evitar riesgos. Esto incluye elegir los materiales adecuados, conocer los límites y aplicar protocolos establecidos.
Elegir las cuerdas adecuadas
Las cuerdas deben ser de fibras naturales como yute, cáñamo o lino. Estos materiales son menos abrasivos y reducen el riesgo de quemaduras por fricción. El diámetro ideal es de entre 6 y 8 mm, con una longitud estándar de 7 a 8 metros.
Antes de cada sesión, se recomienda probar la sensibilidad de la piel, para asegurarse de que las cuerdas no causen daño. En lugares especializados como el Atelier Simonet, las tijeras de seguridad se revisan sistemáticamente para permitir una intervención rápida en caso de emergencia.
Respetar los límites
El protocolo RACK (Risk-Aware Consensual Kink) se aplica en los jams de París. Se centra en la comunicación y el consentimiento mutuo. Por ejemplo, durante un chest harness, la pérdida de sensibilidad en los dedos es una señal de alerta inmediata.
Algunas prácticas están estrictamente prohibidas sin supervisión cualificada, como las suspensiones. También debe respetarse la duración máxima en cada posición para evitar complicaciones. Para quienes buscan profundizar, las formaciones certificadas Naka Ryu ofrecen una capacitación especializada.
Asegurar la práctica requiere vigilancia constante y comprensión de los riesgos. Al respetar estos principios, puedes disfrutar de una experiencia segura y gratificante.
Técnicas básicas para principiantes
Dominar las técnicas básicas es esencial para una práctica segura y satisfactoria. Los principiantes deben centrarse en los nudos fundamentales para progresar con confianza.
Nudos esenciales
El single column tie, o atadura de muñeca, es uno de los primeros nudos que se aprenden. Se realiza en 5 pasos para garantizar la seguridad. Un error común es apretar demasiado cerca de las articulaciones, lo que puede causar dolor o lesiones.
El fudo knot, o nudo de fricción, también se enseña en talleres en Lyon. Sirve para mantener la tensión sin riesgo de deslizamiento. Un ejercicio progresivo consiste en pasar del wrist cuff sencillo al takate-kote, una atadura de torso más compleja.
Las primeras ataduras
Para las primeras prácticas, se recomienda no superar los 15 a 20 minutos. Esto permite verificar la circulación sanguínea y la sensibilidad de la piel. Aquí un testimonio de una alumna:
“Mi primer gote shibari bien hecho, después de tres sesiones, me dio confianza en mis habilidades.”
Siguiendo estas técnicas y tomándose el tiempo para aprender, los principiantes pueden disfrutar de una práctica segura y enriquecedora. Aprender las bases es una inversión que da frutos a largo plazo.
Recursos para aprender Shibari
Aprender Shibari requiere recursos adaptados para avanzar con seguridad. Tanto si eres principiante como si ya tienes experiencia, existen herramientas diversas para acompañarte. Desde cursos presenciales hasta materiales escritos, cada formato tiene sus ventajas.
Cursos y talleres
Los cursos en grupo o individuales son ideales para una inmersión completa. En Lyon, se organizan iniciaciones mensuales, con la próxima sesión prevista para el 7 de diciembre de 2024. El Atelier Simonet propone un paquete de 10 cursos por 280 €, incluyendo acceso ilimitado a los jams.
Comparativa de formatos:
- Clases particulares: 70 €/hora para un seguimiento personalizado.
- Grupos: 25 €/persona, ideal para principiantes.
Para reservar tu plaza, se requiere un depósito del 30 %. Estos talleres ofrecen un entorno seguro y supervisado para aprender las técnicas básicas.
Libros y vídeos
Los recursos escritos y los vídeos complementan perfectamente los cursos. El libro “Shibari: The Art of Japanese Bondage” de Gestalta (edición 2023) es una referencia esencial. Aborda tanto aspectos técnicos como artísticos.
En YouTube, canales como Shibari Academy y Kinbaku Lounge ofrecen tutoriales accesibles. Sin embargo, es importante distinguir entre contenido pedagógico y material pornográfico.
Para practicantes avanzados, el programa Nawa Naka Kai ofrece una formación completa. Estos recursos permiten progresar a tu ritmo, siempre con respeto a las normas de seguridad.
Conclusión
Explorar este arte japonés requiere un enfoque reflexivo y seguro. Elegir el material adecuado, avanzar paso a paso y contar con una guía profesional son claves para una práctica exitosa. Te invitamos a participar en las jornadas de puertas abiertas de los centros asociados para descubrir este mundo con confianza.
Atención: el autoaprendizaje sin supervisión puede conllevar riesgos. Para ampliar tus conocimientos, no te pierdas el Festival Kinbaku París 2025, un evento imprescindible para los apasionados del Shibari.
Como dice Docvale:
“El Shibari es un diálogo silencioso en el que las cuerdas se convierten en palabras.”
Acércate a esta disciplina con respeto y curiosidad para sacar lo mejor de ella

Tiffany Berthelet es una sexóloga titulada, comprometida con una sexualidad sana, libre y sin prejuicios. Con una visión empática y un profundo conocimiento de la intimidad humana, acompaña a personas y parejas a explorar sus deseos, superar bloqueos y reconectar con su propio cuerpo y con los demás. Su trabajo combina ciencia, empatía y diálogo abierto en un entorno de total confianza.

